Aprender a reconocer a un Bebé de Alta Demanda Afectiva

Los Bebés de Alta Demanda Afectiva son aquellos pequeñines emocionalmente muy exigentes, es decir, que requieren de un contacto más intenso y continuo con los padres, así como que satisfagan sus necesidades de forma urgente.

Esto puede provocaros un estrés adicional y una angustia ante la situación de no saber cómo enfocar el asunto, incluso, en los casos en que ya tengáis experiencia en la crianza de niños.

¿Cómo reconocer a un Bebé de Alta Demanda Afectiva?

Pues bien, lo primero que debes tener claro es si tu bebé es de alta demanda afectiva, para lo cual, debe cumplir una serie de características:

Son muy enérgicos. Pondrán muchísima intensidad en todo lo que hacen, tanto cuando lloran como cuando se alimentan, ríen o protestan por algo que les desagrada. Si se les observa con atención, descubriremos que casi siempre parecen estar tensos, como si estuvieran preparados para entrar en acción en cualquier momento.

Son hiperactivos. Como ya hemos comentado anteriormente, este tipo de bebés casi siempre están tensos, por lo que sus músculos tenderán a estar hipertónicos. Aunque la mayoría de los bebés disfruten al estar en contacto con los padres, éstos se sentirán incómodos si permanecen inmóviles durante demasiado tiempo, por lo que en la práctica, no suelen aceptar de buena gana los abrazos.

Algunos también se resisten a las mochilas y los cochecitos. Obviamente, esto no significa que el bebé desarrollará un trastorno de la atención cuando crezca, sino que simplemente, le gustará estar siempre descubriendo nuevas cosas, prefiriendo estar despierto a dormir.

Son absorbentes. Como estos bebés siempre buscan y exigen cariño, mimos y juegos, pueden resultar muy absorbentes y agotadores para los padres, en especial, si es el caso de que seáis padres primerizos.

Mientras que muchos pequeños pueden quedarse hasta media hora jugando tranquilamente en su cuna, estos bebés demandarán una atención constante, de tal modo que cuando parece que ya están satisfechos, aparecerá otra necesidad que exigirán con el mismo entusiasmo que las anteriores.

Llegan a resultar tan posesivos y lloran con tanta insistencia, que los padres sienten que deben satisfacer sus necesidades de forma inmediata para poder aliviar su dolor.

¿Cómo enfrentarse a un Bebé de Alta Demanda Afectiva?

Acepta que tu bebé es así y que su constante sensación de urgencia por todo forma parte de su temperamento, por lo tanto, sólo podrás moldeárselo con el paso del tiempo.

Sé paciente, los primeros meses pasarán antes de que te des cuenta y, con un poco de suerte, en la misma medida en que gane independencia, te dará más respiro.

Apóyate en otras personas, ya que criar un bebé de estas características puede resultar agotador y agobiante, por lo tanto, pide ayuda a tu marido o pareja, a tus padres, a tus amigos, o incluso, valora la posibilidad de contratar a alguien para que te facilite esta labor durante, al menos, los primeros meses.